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junio 29, 2012

Yo y mi imperiosa, casi insoportable, necesidad de ser perfecta. Se trata de una relación destructiva entre mis temores y mis deseos que termina siempre igual: encaminándome al fracaso mientras me aferro con todas mis fuerzas a un sueño, al ideal que construyo a la mitad de la noche.
Así ha sido siempre y de eso se trata el día de hoy. En mi cabeza busco la manera de ligar los dos amores que el día de hoy me roban el sueño (la gastronomía y el periodismo - escritura); en la práctica me entretengo en los pocos o muchos pedidos que mi negocio logra levantar, mientras la voz de mi cabeza (que tiene un tono autoritario y represivo, más que amistoso) me dice que antes de comenzar a escribir necesito aprender muchas cosas y tener claras otras tantas. Y así, termino desilusionada y frustrada sin lograr una continuidad en el mundo bloguero; compensando mi "fracaso" con unos hermosos cupcakes, brownies o galletas, que me permiten sentir orgullo de al menos lograr uno de mis objetivos.
El problema aquí no es que no tenga nada que decir, ni que aún no emprenda algún viaje. El verdadero conflicto está en buscar la perfección en algo que ya nació imperfecto; digo que quiero adentrarme al periodismo gastronómico y sólo logro enojarme y frustrame porque estoy acostumbrada a tener demasiadas expectativas sobre lo que hago. Tal parece que quiero iniciar ganando un premio o reconocimiento nacional; sin embargo, es fácil predecir que esto no sucederá en un inicio, quizás ni siquiera en 10 años, razón por la que me rindo y vuelvo a empezar tantas veces que ya perdí la cuenta.
Que alguien le haga entender a esta cabecita obsesiva, que no se trata de eso, sino de dar lo mejor de sí. Tendré que trabajar en ese tema, por el momento continuaré con la meta de escribir DIARIO, quizás no conel rigor periodístico que quisiera ese sargento que habita en mi cabeza (quien, por cierto, es muy parecido a mi padre) pero enriqueciendo este espacio que cada vez luce más escuálido y con mayor semejanza a los apuntes para un psicólogo, que un blog que inició como medio de expresión, información y experiencias.
Así que es momento de dejar de quejarme y continuar mi camino; a aquellos que me leen, les prometo esforzarme en la constancia, pero especialmente en escribir algo más que mis debrayes existenciales y eternos traumas jaja.
Ya estuvo, y si alguien puede, venga a sacudir mi cabeza y darme uno de esas pláticas motivacionales sobre la importancia de no rendirse ni desistir de los sueños, me urge. Pero mientras llega el voluntario, me daré un baño con los sueños cumplidos de aquellos que como yo fueron tachados de locos e irresponsables.
Aquí vamos una vez más, intento número... jaja
¡Saludos!

abril 04, 2012

De frente a la verdad

Si algo he aprendido en los últimos años, es que no hay problema alguno en cambiar de opinión y aceptar que la vida y las circunstancias siempre serán diferentes. Esa es parte de la grandeza del ser humano: lo que me funciona hoy, mañana quizás ya no me sirva, y debo aprender a soltarlo y seguir adelante.
Sin embargo, nunca creí que fuera tan difícil tomar decisiones de vida cuando consideras que éstas únicamente te afectarán a ti, pero terminan sacudiendo todo a tu alrededor. Así podría resumir lo ocurrido en los meses que siguieron a mi última entrada en este blog.
Como ya había escrito, el reencuentro con mis pasiones me llevó no sólo a concretar lo que había sido un negocio improvisado, sino a enfrentar los verdaderos sentimientos de mis padres respecto a mi decisión.
Todo se desató luego de una nueva oportunidad de empleo, el segundo en ofrecerme un sueldo nada despreciable en comparación con los trabajos a los que había aplicado, pero que significaba un sacrificio: hacer lo que nunca hubiera imaginado, estar encerrada en un conmutador. Siempre he creído que no hay trabajo denigrante o que merezca ser visto por encima del hombro, mi sentimiento no tenía que ver con eso, esta oportunidad significaba ir en contra de mí, de mis sueños e ideales.
Un día antes lloré y me cuestioné tantas veces como fue posible, discutí con mi mamá y me dije más de una vez: es sólo por un tiempo, en lo que juntas dinero para emprender tus proyectos, pero ni eso me reconfortaba. Me fui a dormir preguntándole a Dios qué hacer, rogándole que algo sucediera, y sucedió, porque él nunca hace algo sin tener un objetivo específico, y sé que me conoce mejor que nadie.
Al día siguiente me fui con la resignación reflejada en el rostro, con deseos de diluirla con mi sonrisa. Llegué al lugar de la entrevista; lo que ocurrió en aquella oficina me cambió la vida.
Me atendió un hombre de mediana edad, simpático, también egresado de la UAM; con tan sólo echar un ojo a mi CV preguntó: “¿tú qué haces aquí?”. Después de contarle mis razones, la plática se tornó más personal de lo que nunca hubiera llegado a pensar. De pronto ese desconocido, cuyo único lazo conmigo eran los papeles que tenía en un fólder, parecía conocerme mejor de lo que yo había demostrado hacerlo al ir hasta ese lugar; despejó mis dudas y me recordó que sólo debía estar donde yo así lo deseara. Me habló de mis capacidades y del potencial que veía en mí; de seguir mi sueño, crear, generar, no sólo seguir.
Lo que me alentó a rechazar el trabajo, fue el recordatorio de aquello que yo había previsto la noche anterior “esto no te va a dar experiencia, y corres el riesgo de quedarte atrapada ahí”; cuando me preguntó si quería pensarlo y regresar dos días después con mi respuesta definitiva, preferí evitarnos la pena y me despedí, con un peso menos encima, pero un temor irrefutable por lo que me esperaba en la noche. Me sentía como adolescente a punto de reprobar el año, consciente de la decepción que significaba para mis padres.
Así pasé varias semanas, triste y con esa sensación de “fracaso” que nadie debería sentir, dándole vueltas y vueltas a la pregunta que me hizo mi mamá“¿qué quieres de tu vida Marisela, qué?”. Tenía, tengo, claro lo que no, pero ¿qué sí?. ¿Ser chef era realmente mi sueño?, vivir en una cocina no parecía algo malo, pero continuaba esa comezón por comunicarme, escribir, sentirme libre; fue entonces cuando recordé qué me acercó de nuevo al mundo gastronómico: los suplementos de los diarios nacionales, los programas de televisión, y aquella información sobre una maestría en periodismo gastronómico que imparten en España.
Pensé “claro, tonta, ¿a poco pensabas dejar de escribir?” Pues no, es parte de mí, esa soy yo. No niego que me abordaron miedos que aún tengo en este momento, miedo a querer abarcar mucho, a no consolidarme, a que por no hacerlo en un medio “serio” sea sólo una aficionada más. Pero si así fuera, ¿qué?, no se trata de intentar, esforzarse, entregar el alma y hacer lo mejor posible; aunque lo hiciera en un lugar reconocido, no faltaría quien piense que apesto, como no faltará (espero) a quien le guste mi trabajo.
A veces creo que sufro de múltiples personalidades, otras que soy como un colibrí que va de flor en flor. Siempre termino con la firme convicción de que uno debe seguir sus instintos, voltear, y aterrizar donde el paisaje le llame la atención, donde se sienta a salvo y feliz. Después de todo, este año se termina el mundo... o no, pero al final haré de mi vida lo que quiero. Hoy Mawii está más decidida que nunca a viajar, a comer, a escribir, con los miedos de lado; usaré mi pasado como un punto a favor, mi pasión por los sabores como lenguaje, y mi afán de buscar siempre el lado nutritivo de las cosas, como distintivo.
Y a todo esto, ¿no que yo planeaba un negocio? Sí, lo estoy construyendo, porque será éste el que solvente mis viajes, al menos hasta que me paguen por hacer lo que me da la gana, y si no así será, porque ambos me apasionan y los disfruto, me gusta crear para provocar sonrisas, pero también para intentar generar conocimiento.
Me leo y me doy cuenta que no me equivoco, porque estoy enamorada de estos planes, como lo he estado de otros. Al final de cuentas la vida es como las relaciones: un vaivén de emociones y sentimientos que más vale aprovechar cuando existen, porque el día que se esfuman no hay marcha atrás.



febrero 16, 2012

Redescubriendo pasiones

No sé en qué hay más ironía: ¿en la aprendiz de Periodista que encontró su pasión entre libros de recetas y aparatos de cocina, o la ex anoréxica que redescubrió el amor por la comida que había encadenado a sus temores, donde encontró el lugar perfecto para resguardarse y no salir?.
Es evidente que de mi último post a éste, hay un tiempo considerable de distancia; a diferencia de otras ocasiones, no tengo la intención de justificar mi ausencia, simplemente contaré lo que ha pasado en estos meses que podrían parecer caóticos, pero han sido muy agradables, y me han llevado a conclusiones que ya se vislumbraban, muy a pesar de mi negación.
En los últimos meses me enfrasqué, una vez más, en el proceso largo y tedioso de selección para un nuevo empleo, en el que, por equis o ye situación, no quedé. Aún me pregunto si puedo considerar esta una decisión favorable o desfavorable; las razones son sencillas: por un lado era un trabajo aceptable, con un sueldo fijo y razonable, muy diferente a lo que me habían ofrecido anteriormente; no puedo negar que me gustaba, pero en el fondo prevalecía esa negación a encerrarme en un cubículo a enfocarme en las “relaciones públicas” (quedarme quieta no es mi cualidad característica).
Hasta hoy no me han dado un motivo válido basado en mis capacidades, que me permita deprimirme por no obtener la plaza, muy al contrario, comencé a pensar que había una razón más fuerte para no quedarme ahí: y así fue, no había querido voltear a mi alrededor a darme cuenta que estaba haciendo lo que quería hacer desde meses atrás, y que tenía una opción muy viable para salir adelante.
No me atrevía a aceptar que mi pasión por la gastronomía me estaba llevando por un camino diferente al que siempre tuve en mi cabeza, en el fondo tenía un miedo inmenso a todas las implicaciones. La historia se resume en haber emprendido un negocio muy pequeño de venta de repostería y chocolates para ocasiones especiales; todo comenzó como un experimento para ganar dinero “en lo que encontraba algo”, prueba que terminó por absorber más que mis energías, las ganas. Me reencontré con ese placer que desde niña sentí tanto por la comida como alimento, como por la preparación de ésta como forma de expresar sentimientos; incluso recordé que en algún momento desee estudiar Gastronomía, aunque finalmente mis fantasmas ganaron la batalla.
Y con esto no significa que me arrepienta de obtener mi título en Comunicación Social, por el contrario, sé que pueden complementarse. Tras estos meses de mucho sopesar y pensar, tomé una decisión que quizás para algunos sonará como una locura, e incluso mediocridad, pero para mí es una gran oportunidad de retomar el rumbo de mi vida hacia donde siempre soñé, así que decidí meterme de lleno en el negocio, no sólo de los postres y la comida en general, sino de los detalles que tocan el corazón, sin descuidar mi infinito deseo de compartir con otros historias, información, y también esta profunda pasión por los alimentos.
Esta publicación ya se hizo muy larga, pero poco a poco les iré contando más del detrás de este nuevo paso, y lo que viene por delante; lo único que puedo decir para finalizar es: Mawii está más fuerte que nunca y con muchas ganas de vivir, saborear, preparar y escribir

septiembre 22, 2011

Día Mundial de la Paz

Esta semana se celebró el Día Mundial de la Paz, para ser más precisos ayer, 21 de septiembre. Muchos lo celebraron, otros criticaron la falta de ésta en nuestro país y del mundo en general; aparecieron el “Chicharito” y Miguel Bosé como parte de una campaña de Coca Cola, varios programas de televisión se vistieron de blanco, pero la verdad a mí me desconciertan mucho estas fechas, porque pasa más o menos lo mismo que sucedió una semana antes con el festejo del Grito de Independencia.
El 15 y 16 de septiembre además de convertirse en un excelente momento para vacacionar gracias al “puente” que se tuvo a bien hacer en muchas empresas e instituciones; también se convirtió en el momento ideal, como cada año, para expresar el sentimiento nacionalista que nos embarga y que muchos no suelen expresar los 363 días restantes, no sé bien por qué, tal vez las mentadas de madre (disculpen la expresión) a las manifestaciones, el gobierno o cualquier “indio” que se les atraviese enfrente, abarcan todo el espacio en sus redes sociales, lo mismo que las frases en inglés y el reconocimiento a grupos musicales extranjeros.
Pero en fin, aquellos días, y en sí todo el mes de septiembre, las redes sociales se vistieron de verde, blanco y rojo con banderitas como fotos de perfil y hasta #hashtags simpáticos en twitter como #gritosmexicanos o cosas por el estilo; las canciones con mariachi no podían faltar; incluso aquellos que no salen de burger king o restaurantes con más clase, presumieron que degustarían algún platillo mexicano, lamentablemente el bagaje gastronómico de muchos no pasa del pozole, las quesadillas, sopes, pambazos, huaraches, enchiladas y por supuesto, los muy afamados chiles en nogada (aunque actualmente algunos restaurantes ofrecen unas versiones tan fusionadas que lo único que les queda de mexicano es el chile ).
El mismo caso ocurre con el Día Mundial de la Paz, les aseguro que si Coca Cola no lo mete hasta en la sopa, y no se hubiera mencionado en los múltiples medios de comunicación, un alto porcentaje de quienes hicieron un homenaje en este día ni siquiera se habrían enterado. Y no está mal que se reconozca y celebre, siempre he dicho que estos momentos son como los cumpleaños, un pequeño pretexto para celebrar y reflexionar, pero sinceramente yo vivo 365 días, ni modo que me duerma 364 y sólo despierte para mi cumpleaños. Esta es la tendencia en estos casos: la gente deja a la deriva la paz, los derechos de las mujeres, los niños, las madres, los padres, los bosques, el agua, por mencionar sólo algunos casos, el resto del año, para celebrarlo e incluso reclamar el día que se ha instituido como oficial.
Basta con leer los muros o perfiles de algunos que se pronunciaron a favor de la paz y se podrán ver groserías, quejas, insultos, reclamos, agresiones; ya no entendí, ¿eso es la paz?. Si bien ésta se reconoce en su máxima potencia en el deseo de que no se encuentren más cuerpos tirados o en fosas clandestinas; en poder salir a la calle sin temor a un fuego cruzado; como todo, también tiene que ver con los detalles más pequeños. El concepto de paz incluye desde la espiritual, hasta la de un país, pasando por nuestra familia, amigos y comportamiento en sociedad.
Tanto el sentido de pertenencia a una nación, como la promoción de la paz no pueden ser usadas como prendas de vestir que se quitan y ponen según la ocasión, se trata de palabras y pensamientos que deben ser congruentes con nuestras acciones. Estoy a favor de la paz, por eso trato de vivir así la mayor parte del tiempo, no dejo de exigir mi derecho a disfrutar de la tranquilidad de transitar por las calles de mi país, pero no agredo a nadie en busca de que éste se cumpla.
Gandhi lo expresó a la perfección: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”; asimismo, la grandeza de un país se deriva de los pequeños detalles y de lo que tiene un mayor peso: su gente. Si nos escudamos en las culpas que tienen quienes nos gobiernan, es claro que tendremos a un responsable, pero no estaremos contribuyendo a nada, en cambio si exigimos, pero trabajamos, sonreímos y nos respetamos, al menos nuestro paso por la vida será más leve y evitaremos contaminar la paz de otros y el país de malas actitudes.

agosto 23, 2011

La Academia... otra vez?

¿Qué sentido tiene hacer una 9° generación de La Academia? Esa es la pregunta que ha rondado por mi cabeza desde que el domingo por la noche apagué la televisión después de intentar ver el primer concierto de este re re re re frito de lo que en algún momento fue un proyecto para catapultar nuevos talentos.
Comenzaré por explicar un poco el contexto personal por el cual con toda intención veía ese canal a esa hora. Bueno, en primer lugar llegué tarde, o sea que no la vi desde sus primeros minutos, lo cual ya era un punto en mi contra pues mi idea era hacer una crónica y breve crítica de esta emisión para el sitio web donde escribo, pues he notado que este tipo de “artículos” son muy leídos y la verdad me divierto bastante haciéndolos. Sumado a este motivo, siempre he pensado que antes de decir que algo es una basura debes antes haberlo visto, olido, probado o sentido, según sea el caso, por lo tanto he visto, oído y sufrido cosas como Ella es Niurka, Laura, Pequeños Gigantes, entre otras joyas de la televisión abierta nacional, porque sinceramente si no me dedicara al periodismo de salud, viajes o gastronómico, preferiría mil veces desempeñarme en espectáculos antes que en política, ya que al menos los primeros me dan risa y me evitan derramar bilis... bueno, al menos no la derramo cada cinco minutos.
El chiste es que comencé a ver el majestuoso, increíble, mismo concepto de siempre de La Academia, y no me pueden decir que no porque lo he visto por años, yo era fan de la primera generación, incluso llegué a pensar en algún día estar dentro (sí, yo también fui adolescente, pero por suerte maduré... o cambié mi sueño) y hasta donde yo recuerdo, lo único que ha cambiado es el escenario, hasta los jueces permaneces tras varias generaciones y lo peor es que ahora parece que ya se lo toman a chiste, aunque la verdad yo también lo haría.
Disculpen mi debraye, pero no puedo pensar de manera racional u objetiva, pues no existe otra verdad más que la que ví, el mismo concierto que durante 8 o 9 años han presentado: tres jueces haciendo un show interminable secundados por el director, que en esta ocasión es Eduardo Capetillo, una conducción que deja bastante que desear, porque como sea el tonito cantado de Rafael Araneda se puede soportar, pero ¿Bibi Gaytán?, es como una burla; hay algunas voces destacables, no se puede negar, pero también se ve que hay alumnos que serán los nuevos personajes que sin voz pero a golpe de escándalos y show harán su luchita por colarse hasta poco antes de la final, si no es que llegan, lo mismo que los dramáticos, en fin, lo mismo de cada generación.
A lo que va mi pregunta inicial es a lo siguiente: Cuando La Academia hizo su primera transmisión en México, era un proyecto diferente, innovador y bastante prometedor para aquellos nuevos talentos, pero el concepto se agotó, lo desgastaron a tal grado que hoy ni siquiera se acerca a esa catapulta. Y no quiero decir que ya no hay talento en México, verdaderamente lo hay, lo que no hay es la intención de destacarlo, pues si bien es cierto que se trata de un Reality Show, se convirtió en el extremo: pleitos, historias de vida dramáticas y a veces increíbles, cambio de reglas y un sin fin de cosas que han hecho que los que quieren destacar se armen de valor para protagonizar la primera de muchas telenovelas.
Ahora, ¿qué sigue para los ex académicos una vez concluída la estadía en la casa del ajusco?: NADA, o casi nada, porque incluso cuando hayan ganado, se ven confinados a un contrato con la televisora donde estipulan un determinado número de años o discos antes de dejarlos en libertad, discos que corren a cargo de sus productores, con conceptos que en muchas ocasiones son poco afortunados y que terminan haciendo que los “nuevos ídolos” de México terminen en programas unitarios de televisión, o en el olvido.
Si alguien aún lo duda díganme al menos 20 egresados de este reality que tengan éxito o por lo menos trabajo constante, yo cuento sólo a 13 que más o menos se defienden: algunos en el teatro, otros en la conducción, pero los que han tenido éxito en el terreno musical son muy pocos y los que se han mantenido en él menos, y estoy pidiendo sólo 20, porque si nos vamos a números más exigentes, de 8 generaciones pasadas a 20 por generación son 160 “talentos” que pasaron de noche, 160 ilusiones que se rompieron, muchos que arriesgaron todo por creer que una televisora los ayudaría a alcanzar su sueño.
Está bien, no se puede culpar a la televisora, pero tampoco hay que meterle el pie a quien intenta sobresalir, porque muchos tienen el talento para hacerlo. En fin, no me pienso meter en más rollo sobre el declive del medio artístico en el país o la falta de proyectos, lo único que quería expresar es mi enfado por el inicio de La Academia que hace uno o dos años se había declarado como finalizada, no tanto porque pase o no, al final yo elijo si la veo o no, sino por la tomada de pelo que implica y la falta de oportunidad de ver algo interesante o entretenido en el horario estelar del domingo.
Y sí, ya se que es TV Azteca y sus proyectos dejan que desear, pero al menos antes pasaban películas de Disney u otros títulos que al menos te hacían reír, ahora sólo quedará rentar DVD´s, usar el zaping o ver “El show de los peques” ... mejor duermo temprano.

agosto 18, 2011

Males de los niños ¿de ahora?

Para personas perdidas yo, que conste que lo digo en el mejor sentido de la palabra jaja Discúlpenme por la ausencia que me ha caracterizado este mes, a veces creo que quiero estar en tantos lugares y hacer tantas cosas, que termino con muy poco, al menos a la vista; bien dirían mi tía y abuela que en paz descansen: El que mucho abarca, poco aprieta (si, ya se que no es de su autoría, pero lo conocí por ellas je).
En fin, sigo en el camino y cada vez me entero de más cosas referentes a la salud que a veces me da miedo. Hay tanto que desconocemos, y otro tanto en lo que nos hacemos de la vista gorda, por qué negarlo, que cuando te das cuenta lo que comes tiene más químicos que el perfume o la loción que usas, existe una nueva enfermedad, nuevos descubrimientos genéticos y todo lo que antes era sencillo ahora se vuelve complicado.
El martes 16 de agosto de 2011, hace unos días, el Instituto Mexicano del Seguro Social, dio a conocer en un boletín los aspectos negativos del estrés infantil derivado de las altas exigencias a nivel escolar, todo en el marco del regreso a clases. No considero una novedad este tema, muy al contrario, al menos no para mí que lo viví en carne propia, sólo que en mi etapa escolar se le llamaba disciplina, lo mismo que el bullying era considerado “juego de niños o crueldad infantil”.
No creo que sean fenómenos que en el 2011 apenas se estén estudiando y se descubran sus consecuencias, si sí, ¡qué miedo!; me inclino más a pensar que estas consecuencias los están rebasando, y los trastornos psicológicos de esos niños que ahora son adultos, tienen consecuencias a nivel social y sector salud. La pregunta que a mí me salta es: ¿y ahora qué hago, si durante años mi padre me exigió tanto que hoy no cumplo ni mis propias expectativas? No, pues ya te amolaste, paga años de terapias con psicólogos para que te reafirmen eso y te recalquen lo maravillosa y valiosa que eres...creo que eso lo puedo descubrir yo sola.
En fin, las repercusiones de un pasado desinformado o con información ignorada no son tan preocupantes como el ver a niños cada vez más pequeños pendientes de cosas que no deberían ser, y padres que con el afán de que sus hijos logren desenvolverse en una sociedad que a ellos mismos los asfixia, los inscriben en las mejores escuelas y los saturan de tantas actividades que hay pequeños cuya agenda está más llena que la de muchos de nosotros. Vivimos en un mundo extremista, donde si no andas de prisa eres flojo, si ganas menos de 6 mil pesos quincenales eres mediocre y pobre por no alcanzar los estándares de consumo, si tienes sobrepeso das asco y todos los delgados son anoréxicos.
Me preocupa el mundo que les dejaremos a los que vienen detrás de nosotros, porque si un niño de 4 años tiene que preocuparse por bajar de peso, estudiar varios idiomas, tomar clases de fútbol, natación, violín, y además cuidar que aquel que trae encima las frustraciones de sus padres se desquite con él, ¿qué más va a pasar?.
Antes de que las consecuencias de este nuevo estilo de vida se sumen a los malestares que el propio ambiente y alimentación han provocado en niños, y que la gastritis, los dolores de cabeza, la agresividad, o peor aún, el suicidio, lleguen, es importante la recomendación que el psiquiatra entrevistado para el boletín hace: poner atención a lo que se les pide a los niños y estar al pendiente de que las expectativas no superen sus capacidades; sin embargo, también sería importante hacer una reflexión sobre nosotros mismos.
Es decir, darnos cuenta si no somos los que se sienten insatisfechos con sus logros, si logramos desenvolvernos satisfactoriamente, aceptamos nuestros errores, pero también reconocemos nuestros aciertos. Nosotros somos quienes les damos el ejemplo, y ser un padre, tío, primo, hermano frustrados, hace que nos volquemos de forma negativa sobre ellos. Es momento de darnos cuenta si no estamos repitiendo patrones y si nuestra vida es tan feliz y tranquila como debería; no hay razones suficientes para vivir sin armonía, salud y paz.

julio 02, 2011

Detrás del "fenómeno" del Fuaa

A principios de esta semana comenzaron a surgir en redes sociales como Facebook y Twitter comentarios que incluían la expresión Fuaa a veces seguida de un enlace al canal You Tube donde aparece el video de un individuo en estado de ebriedad quien dice tener poderes adivinatorios y capacidad de revivir a los muertos. “El fua”, como fue nombrado por algunos en la red, utiliza esta “palabra” para expresar la fuerza que vienen desde el estómago y que permite salir adelante aún en la adversidad.
Pocos saben el origen de este material que forma parte del programa de noticias que se difunde en el portal informativo nayaritenlinea.mx, a cargo del periodista Antonio Tello; estas imágenes fungían como parte de un reportaje titulado “Noche de Emergencias” en el que se mostró la labor del grupo de socorristas de la Comisión Nacional de Emergencias que esa noche tuvo que atender a este hombre; posteriormente una persona subió el video al canal de Internet y comenzó un revuelo.
Todo transcurre en las calles de Tepic, Nayarit, en México, donde este sujeto además de dar a conocer su extraña filosofía, pidió enviar un mensaje a su mujer quien, según menciona, vive con sus hijos y otro hombre en el Estado de México, pues él fue alejado de su familia por culpa del alcoholismo, que también impidió que continuara su carrera como seminarista de Desarrollo Humano; asimismo, intercambió sus habilidades para leer la mano por un cigarro.
Rápidamente el tema se convirtió en Trending Topic en twitter, lo que colocó a este individuo en un lugar especial como lo tuvieron tiempo atrás “el Canacas” y otros personajes que han sido videograbados alcoholizados e incoherentes, generalmente en un encuentro con la autoridad. Inmediatamente viene a mi mente ¿qué tiene de gracioso ver a una persona así?, ¿por qué darle tanto espacio a esto?.
La problemática tiene muchas aristas, entre ellas el seguir considerando graciosos los efectos del alcohol, pues el mismo que los hizo reír pudo haber causado un accidente, cometido un delito o provocado su propia muerte; olvidamos que el alcoholismo es una enfermedad que, como él mismo menciona, causa daño tanto a quien lo sufre como a su familia. Muchos siguen sin tomar en serio este tema y cada vez personas más jóvenes ingieren bebidas alcohólicas a menor o mayor proporción; algunos entran en una competencia por ver quién aguanta más, por quedar bien con sus amigos, y se identifican con sujetos como el del video por las “tonterías” o lo “gracioso” que resulta; no se toman en cuenta los efectos del alcohol a su vida personal ni laboral, sólo en ese momento.
Esto forma parte de la eterna burla del otro, reír del que está en “desgracia” porque hace algo que al estar sobrio, cuerdo o sano, sería ridículo e incluso se vería con desprecio; una especie de discriminación muy bien escondida entre el “humor mexicano”, tal como se discrimina a los homosexuales, a los indígenas o a personas con discapacidad a través de estereotipos hirientes; nos estamos deshumanizando, comenzamos a olvidar que aunque a primera vista es gracioso, hay un trasfondo fuerte y profundo detrás que afecta a toda la sociedad.
Ver este comportamiento reflejado en un video no suena importante, pasa y se olvida, el protagonista queda a su suerte o se le contrata como bufón para algún programa de televisión, pero si el caso ocurriera en nuestras familias, si aquel que sale diciendo “fuaa” fuera nuestro amigo, hijo, primo o padre, más allá de la risa vendría la vergüenza, y una preocupación por ver como aquel que amamos se destruye y termina con su vida poco a poco. Es momento de reflexionar y poner atención a aquello de lo que nos reímos, porque puede ser un reflejo de nuestra propia realidad.

junio 15, 2011

Casual & Apasionada está de vuelta

Con mucho gusto y todo el placer, Casual & Apasionada está de vuelta; después de algunos meses de mucha locura, esta periodista en ciernes regresa con mucho que compartir.
Este tiempo no ha sido de descanso, al contrario, ha sido de trabajo; de saltar de un lugar a otro con un gran interés por cumplir el esquema establecido, encontrar un empleo “serio” que cumpla con las expectativas de mis padres y la sociedad, y no me quejo, me llegaron algunas oportunidades, pero comprendí que no había pasión, me empecé a convertir en una máquina que sólo hacía lo que debía hacer, sin disfrutarlo.
Por eso decidí regresar a aquello que me causa emoción, alegría, ganas de levantarme y empezar un nuevo día; algunos lo llaman mediocridad, otros sueño, utopía, yo lo llamo amor, pasión por la escritura, la difusión, pero en efecto, es un sueño.
Sin embargo este sueño me inspira para luchar, creer que se puede hacer lo que uno ama y vivir de eso. Más allá del dinero, el aferrarme a mi vocación me ha traído grandes satisfacciones, como recibir un comentario de una persona que no te conoce pero se dio el tiempo de leer tu artículo; aceptar y aprender de las anotaciones de un redactor que, aunque virtual, existe y está al pendiente de lo que escribes, eso es lo que me motiva.
Hoy regreso con nuevas ideas, nuevos proyectos, con la gran ilusión de que se consoliden y logre conseguir algún apoyo monetario para continuar creando sin necesidad de apegarme a un esquema, seguir mi intuición, dar a conocer textos impregnados con mi esencia; mi objetivo no es demostrarle a nadie, sólo a mí, que valió la pena sacrificarse, ser señalado y luchar.
Tal vez escribo sobre temas que muchos han escrito, pero no soy como todos; por esa razón, Casual & Apasionada será diferente, a partir de hoy no sólo compartiré los artículos que he escrito y seguiré escribiendo en Suite 101.net (con su respectivo link por los derechos), sino que escribiré de todo aquello que me provoque: notas, comentarios, críticas, reflexiones, anécdotas, historias, crónicas.
Más que un cambio es el retorno a la esencia de este blog. Este espacio comenzó como un lugar para plasmar mis más profundos temores, sueños, pensamientos como una especie de catarsis; sin embargo, en el afán de hacerlo un sitio más “serio” y profesional, perdí mi esencia y únicamente me dediqué a escribir artículos y olvidé que sé, y me gusta, escribir otros textos, siempre con el deseo de provocar una reflexión tanto a nivel personal, como en el lector.
Al volver a la esencia también haré públicas las entradas que tiempo atrás bloqueé por temor a la crítica, pero que es parte de mi compromiso con la salud: la lucha contra los trastornos alimenticios a partir de mi experiencia.
Así regresa Casual & Apasionada, transparente, comprometida y más apasionada que nunca, con el deseo de mantener este entusiasmo por mucho tiempo más, al menos hasta que la realidad me atrape.
Sean ustedes nuevamente bienvenidos...

noviembre 28, 2010

Llegó la Navidad a Casual & Apasionada

La Navidad no tarda en llegar a nuestros hogares; en las calles comienza a oler a pino, fruta, ponche; los centros comerciales comienzan sus tradicionales ofertas y ventas navideñas, y el Gobierno del Distrito Federal ya hizo oficial el festival que alegrará a los capitalinos y visitantes estas fiestas.
Como Casual & Apasionada no se quiere quedar atrás, compró su arbolito de navidad y lo decoró con cuatro artículos que espera sean de su interés; si aún les quedaban dudas, en diciembre este blog se ha dejado llevar por el sentimiento festivo y tratará sobre la Navidad, sus festejos y otras visiones.
Por un lado elegí dos tradiciones que me parece es imperante retomar: las posadas y las tarjetas navideñas; la primera más apegada a nuestra cultura, pero ambas con un gran significado que se ha ido perdiendo con el correr de los años.
También encontrarán un artículo sobre aquellos males que acechan a algunos en la temporada invernal: la depresión y el síndrome Grinch; más allá de ser una respuesta hacia los acontecimientos de la temporada, son síntomas que es necesario tomar en cuenta.
Finalmente, no podía dejar a un lado la odiada realidad: Navidad = kilos extra; no debemos olvidar que aunque los deliciosos platillos de esta época dan pie a comerlos sin preocuparnos por nada, eso tendrá una repercusión en nuestra salud, y aunque queramos ignorarlo el próximo año tendremos que poner manos a la obra.
Espero disfruten leyendo estos artículos tanto como yo escribiéndolos.
Me despido de ustedes recordándoles la importancia de sus comentarios y sugerencias para hacer crecer este espacio; asimismo me atrevo a pedirles que lo recomienden o pasen el link para que otros interesados sean parte de esto.
Les agradezco por ser parte de este rincón y les deseo una muy Feliz Navidad, y los mejores deseos para el 2011; Casual & Apasionada los espera el próximo año.

noviembre 26, 2010

En honor a México: ¡Provecho!

Ya es fin de semana, y entre las muchas actividades programadas en las agendas de los mexicanos no pueden faltar las reuniones para desayunar, comer y cenar; sean con amigos, familia o pareja, es una parte importante del itinerario de estos días.
La realidad es que, aunque todo el mundo (en el sentido literal: países, ciudades, pueblos) come, y en muchos lugares es fomentada la cultura gastronómica, la cual se volvió una profesión, aunque hay quienes la consideran arte; el mexicano tiene una relación especial con la comida.
Alrededor del globo terráqueo se destacan diferentes gastronomías; algunas se han vuelto parte de nuestras opciones habituales al salir a comer, por lo menos en el Distrito Federal: la china y sus famosos buffetes en el centro de la ciudad; el sushi traído desde japón; las hamburguesas y hot dogs, perdición heredada de nuestros vecinos del norte; los gyros griegos bañados con tzatzaki; la paella tradicional española, por mencionar algunas.
Pero la gastronomía mexicana no se queda atrás, todo lo contrario; combina la sencillez de la tortilla, con lo condimentado del mole; el sabor picoso de una salsa molcajeteada, con lo exótico de insectos como chapulines, gusanos de maguey, jumiles; el sabor neutro del maíz, con lo dulce del piloncillo o lo ácido de la mayonesa. Tenemos infinidad de sabores propios, que mezclados con los que han llegado de otros continentes logran una combinación ya reconocida por la UNESCO.
Si ya había razones para alzar la cabeza, orgullosos de nuestras raíces gastronómicas, hoy se ha oficializado. Así que llegó el momento de celebrar, disfrutar y sentir nuestros sabores, producto de un proceso que ha llevado mucho tiempo.
Pero todo placer merece una moderación; no satanicemos a nuestra comida como engordante, mejor aprendamos a comerla. Existen alimentos que requieren el uso de manteca, pues su preparación lo hace innevitable, como en el caso de los tamales; sin embargo, una quesadilla o un tlacoyo, se cuece igual sin aceite, y permite saborear el maíz tal cual es.
Este es un momento para disfrutar, y reencontrarse con el verdadero sabor de los alimentos.
Ahora vayan y disfruten de unos buenos tacos, quesadillas, enchiladas, tamales, y siéntanse orgullosos de ser parte de un país que a pesar de las circunstancias, mantiene grandes riquezas como lo es su gastronomía.

Puede interesarles: Comida mexicana: sabor, tradición y cultura

Llegó la Navidad a Casual & Apasionada

La Navidad no tarda en llegar a nuestros hogares; en las calles comienza a oler a pino, fruta, ponche; los centros comerciales comienzan sus tradicionales ofertas y ventas navideñas, y el Gobierno del Distrito Federal ya hizo oficial el festival que alegrará a los capitalinos y visitantes estas fiestas.
Como Casual & Apasionada no se quiere quedar atrás, compró su arbolito de navidad y lo decoró con cuatro artículos que espera sean de su interés; si aún les quedaban dudas, en diciembre este blog se ha dejado llevar por el sentimiento festivo y tratará sobre la Navidad, sus festejos y otras visiones.
Por un lado elegí dos tradiciones que me parece es imperante retomar: las posadas y las tarjetas navideñas; la primera más apegada a nuestra cultura, pero ambas con un gran significado que se ha ido perdiendo con el correr de los años.
También encontrarán un artículo sobre aquellos males que acechan a algunos en la temporada invernal: la depresión y el síndrome Grinch; más allá de ser una respuesta hacia los acontecimientos de la temporada, son síntomas que es necesario tomar en cuenta.
Finalmente, no podía dejar a un lado la odiada realidad: Navidad = kilos extra; no debemos olvidar que aunque los deliciosos platillos de esta época dan pie a comerlos sin preocuparnos por nada, eso tendrá una repercusión en nuestra salud, y aunque queramos ignorarlo el próximo año tendremos que poner manos a la obra.
Espero disfruten leyendo estos artículos tanto como yo escribiéndolos.
Me despido de ustedes recordándoles la importancia de sus comentarios y sugerencias para hacer crecer este espacio; asimismo me atrevo a pedirles que lo recomienden o pasen el link para que otros interesados sean parte de esto.
Les agradezco por ser parte de este rincón y les deseo una muy Feliz Navidad, y los mejores deseos para el 2011; Casual & Apasionada los espera el próximo año.

noviembre 23, 2010

Más de una razón para sonreír...

Constantemente nos topamos con circunstancias difíciles que ponen a prueba hasta el más seguro de los seres humanos; nos encontramos aprisionados entre los problemas laborales, personales y de nuestro entorno; sabemos que la vida no es color de rosa y nadie duda en recordárnoslo.
Todos hemos pasado por situaciones extremas que nos bajan el ánimo; con frecuencia nos quejamos de lo que nos pasa, pero olvidamos que lo aún en esas circunstancias, tenemos una opción: la manera de afrontarlas.
Debemos aprender a tomar lo mejor de las cosas, la enseñanza de las malas experiencias y dejar ir todo aquello que nos lastime o nos impida crecer; los obstáculos son parte de la vida, saber darles la cara sin sobajarnos es nuestro trabajo.
Algunas razones por las que vale la pena esforzarse y buscar la felicidad, lo que sea que esta signifique para cada uno de nosotros:
  1. Estamos vivos: aún en las peores circunstancias, si estuviéramos deshauciados, hoy estamos aquí. El mañana aún no es tangible, y el pasado sólo vive en los recuerdos.
  2. Tenemos a quienes amamos a nuestro lado. Si no es así, busquémoslos; si ya no están en este plano de la existencia, recordemos que ellos viven en sus enseñanzas, en un sentimiento.
  3. Somos lo que deseamos ser. Ni perfectos ni imperfectos, simplemente nosotros; debemos cumplir únicamente nuestras expectativas, hacer lo que nos hace felices sin importar los juicios que esto genere.
  4. Somos capaces de conseguir cualquier cosa que nos propongamos, basta un esfuerzo y un sí puedo; el único "no" es el que nosotros decretamos.
  5. Coexistimos con un mundo de cosas maravillosas, con lugares perfectos, sabores ideales, olores que nos impregnan los sentidos: está en nosotros valorarlos.
  6. Siempre hay algo por lo cual sonreír: nuestro trabajo, amigos, familia, pareja, hijos, mascota...

En fin, la vida se vuelve tan positiva como nosotros queramos verla; solamente no olviden que los únicos que deciden en sus vidas son ustedes: aquel que te hace daño es porque tú se lo permitiste.

La risa, una nueva filosofía de vida

noviembre 09, 2010

Noviembre en Casual & Apasionada

Bienvenidos de nueva cuenta a Casual & Apasionada, un espacio dedicado a difundir las temáticas nos hacen voltear la cabeza hacia aspectos que en ocasiones dejamos a un lado.
En esta ocasión, decidí escribir sobre lo que hay del otro lado del tan ya mencionado problema que sufre México por estar posicionado en primer lugar en Obesidad a nivel mundial; ya no sólo se trata de los niños, sino de la población en general.
Sin embargo, existe otro polo; problemas que están latentes, aunque opacados por las cifras que recientemente se han destapado. Me refiero a la desnutrición y los trastornos de la conducta alimentaria.
Todos relacionados con la comida, influídos por problemáticas económicas, políticas y sociales.
Nos encontramos en un momento en el que nuestro país no ha logrado satisfacer las necesidades alimentarias de un sector importante de la población, generalmente marginado, cuando se topa de frente con un problema de salud que le genera grandes dolores de cabeza como lo es el exceso de peso corporal.
Al mismo tiempo, una parte importante de sus adolescentes, incluso niños, sufren de las consecuencias de un mundo cambiante en el que se valora a las personas según su apariencia: los trastornos alimenticios.
Las tres problemáticas conviven en un territorio donde ninguna encuentra una solución efectiva; una tríada que merece atención por las repercusiones a la salud de los individuos que se ven afectados, además de haberse convertido en temas sociales.
Así como existen estas enfermedades cuya necesidad de vigilancia es inminente; en la lucha por combatir un mal como lo es la obesidad, o de alcanzar una perfección, muchas personas recurren a medios como lo son los "productos milagro" y la cirugía plástica, los cuales pueden resultar contraproducentes.
Por esa razón decidí escribir acerca de estos productos, específicamente de los que prometen una ayuda "milagrosa" en la lucha contra el sobrepeso, así como el control que se tiene sobre ellos.
Finalmente, y tomando en cuenta que el espejo no es siempre el mejor aliado, abordé el tema de las intervenciones quirúrgicas por razones estéticas, sin el afán de promover o descalificar estos procedimientos, sino mostrando el otro lado: cuando se vuelve una obsesión.
Estos textos están hechos con la intención de difundir y hacer notar aquello que mi muy humilde visión considera relevante; así que con la misma intención deseo sean de su agrado.
Reitero la importancia que sus comentarios tienen para este blog y su creadora; asimismo, acepto sugerencias de lo que quisieran ver plasmado en este espacio.
Ya para despedirme debo aclarar algo: en esta ocasión verán que en vez de mostra la entrada completa a los artículos, encontrarán un link. No se detengan, síganlo.
El cambio de dinámica se debe a que en este momento estoy colaborando en el sitio de Internet suite101. net, por lo cual los textos no pueden ser reproducidos. Con esto además de conservar los derechos, me permiten darle un poco más de difusión a lo que escribo.
De tal manera, les agradeceré si siguen estos links.
Me despido, no sin antes recordarles que sigan pendientes; no pierdan nada de vista, uno nunca sabe con que lo puede sorprender la vida.
Un saludo y lo mejor para todos.

octubre 31, 2010

Día de Muertos

Hay quienes lo consideran una tradición, para otros es sólo una especie de mito, un culto; hay algunos que les es anormal, a quienes les da miedo. Curiosos viajan desde otros países para ver y plasmar en diarios, libros, documentales y fotografías una práctica que los mexicanos no podemos pasar por alto: el "Día de Muertos".
De origen prehispánico, con la llegada de los españoles se fusionó con las festividades cristianas del "Día de Todos los Santos" y "De los Fieles Difuntos"; en la actualidad muy apegada al Halloween, de origen Celta que llegó por medio de los Irlandeses a Estados Unidos, de donde ha provenido la mayor difusión.
Aunque hay quienes privilegian estas celebraciones, la tradicional "Fiesta de Día de Muertos" permanece arraigada en gran parte del territorio nacional; al grado de haber sido proclamada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el 2003 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En algunos estados de la República Mexicana tiene mayor peso que en otros; aquellos que siguen llevando al pie de la letra los rituales que permitirán a los seres que murieron regresar del Más allá, para agasajarse con los platillos hechos especialmente para ellos, y compartir una velada más con aquéllos que se quedaron.
Pueden venir de Mictlán, del Cielo o de un universo paralelo; lo que es cierto, es que en México tenemos más que un culto, un aprecio, un respeto a la muerte y una añoranza por nuestros amigos, familiares o conocidos ya fallecidos.
La tratamos por igual, bromeamos con ella para hacerla parte de nosotros; no es una burla, es un juego: común entre mexicanos que gustamos de ver la vida desde la perspectiva más relajada para, en muchas ocasiones, evitar llorar en las circusntancias complicadas que lo ameritarían.
Existen diferentes formas de celebrarlo: desde modestos altares hasta mega ofrendas; sin dejar pasar los eventos que se llevan a cabo en todo el territorio nacional, como las celebraciones de Mixquic y Xochimilco, en la ciudad de México; Janitzio, en Michoacán y Oaxaca, por mencionar sólo algunos.
El factor común, y que aún se conserva en muchos de los hogares mexicanos, es la Ofrenda. Aquella que se coloca con el deseo y la fe de que las almas que regresan a visitar a sus familiares encuentren lo que en vida solían disfrutar. No es raro encontrar desde comida, hasta cigarros, tequila, o incluso juguetes para los pequeños que perdieron la vida.
Pero más allá de todo lo que pueden implicar estas fechas; dejando a un lado los lazos prehispánicos, místicos, religiosos, paganos o la adopción de costumbres ajenas a lo nuestro, hay cosas que le dan a estos días un carácter especial y que lo identifican como mexicano.
Dejando a un lado las cadenas de supermercados, hay otro tipo de comercio que no podemos dejar a un lado: los mercados.
A mediados de octubre podemos encontrar diferentes puestos comerciales de gran tradición.A un lado de aquellos que venden disfraces y trucos, están los que se esfuerzan por mantener viva nuestra tradición, inventando cuanta cosa tengan a la mano para seguir obteniendo ingresos con un oficio heredado, en una competencia, en la que llevan desventaja, frente a los grandes establecimientos.
Encontramos dulces y calaveritas que cada año nos sorprenden por su originalidad: las típicas de azúcar y chocolate han sido opacadas por las de amaranto, gomita, cereal con chocolate e incluso tamarindo. Nos topamos con verdaderas obras de arte: catrinas hechas de chocolate, calaveras decoradas como novios, manzanas cubiertas de chocolate que asemejan calabazas, pan de muerto que no es pan, en fin los sabores del recuerdo nos persiguen.
Porque quién no, siendo niño, saboreó alguna de esas variedades; se empalagó con un cráneo de azúcar, o disfrutó de las mieles de la calabaza en tacha.
Somos de "buen diente", de paladar acostumbrado al sabor que sólo la tradición tiene. Y los mercados impregnan con sus olores nuestras ropas; la flor de cempazúchitl nos anuncia que ya es momento de reencontrarnos con los que ya no están, si no en cuerpo, al menos en alma.
Mientras recorremos los mercados y ofrendas dispuestas en gran parte de los parques y recintos culturales y populares, encontramos a los niños pidiendo calaverita, formando un extraño e inocente sincretismo al portar sus disfraces.
Pasamos por panaderías que inundan nuestro paladar con el olor a mantequilla que nos lleva a saborear sin haber probado bocado de ese pan de muerto, en cualquiera de sus variedades. Y terminamos poniéndolo sobre la mesa para repartirlo en la cena familiar con un chocolate caliente, sea de la abuelita o del antiguo tlatoani.
Entonces, ¿cuál es el verdadero valor de la tradición?. ¿Cuántas veces hemos peleado con la inserción de la "tradición gringa" a nuestros hijos?, y hemos deseado eliminarla sin mucho éxito. Olvidando a la velocidad que va el mundo, es casi imposible dejar a un lado las influencias de otros países: lo que nos queda es no olvidar lo que nos inculcaron nuestros padres y abuelos.
Porque más allá de la idea que algunos tienen al relacionar nuestra festividad con algo diabólico: un culto a la muerte, es un homenaje a los que más quisimos. Aquéllos que tantas comidas, festejos, nacimientos, y demás momentos importantes compartieron con nosotros. Se trata de un pretexto para sentirlos cerca y recordar que tienen un lugar importante no sólo en nuestra mesa: en nuestro corazón.
Dejar legado de lo que nuestros ancestros consideraban real, a través de la práctica o de la palabra, es lo que importa; hacer saber a las nuevas generaciones que tenemos raíces, identidad, lo que nos caracteriza frente al mundo.
Aprovechar la ocasión para divertirnos, convivir, demostrar nuestras capacidades literarias, desempolvar las viejas recetas: disfrutar en familia.
Porque este año el Día de Muertos tiene un significado especial. Recordaremos a todos aquellos que han muerto en una guerra sin cuartel, en una lucha de mexicanos contra mexicanos en busca de un poder que sólo algunos disfrutarán. Un enfrentamiento en el que la línea que divide a culpables de inocentes se difumina con la sangre que se salpica.
Reflexionemos, recordemos que no son políticos, periodistas, estudiantes, narcotraficantes: son seres humanos. No dejemos de sorprendernos, no nos desensibilicemos, porque nadie quisiera que el extraño mañana se convirtiera en conocido, y éste en un número negro que disminuye con sólo borrar el dígito en la computadora.
Que estas fechas sean de tradición, de reencuentro, pero que también sirvan para revalorar y celebrar la vida; aferrarnos a los nuestros mientras los tenemos a un lado, para que mañana el alimento se ofrezca con cariño y no con el nudo en la garganta.

octubre 25, 2010

Desayunando Hot Cakes

No cabe duda que uno de los grandes placeres de la vida es comer; dejando los trastornos mentales que impiden un total disfrute de ésta, pocos, quizá nulos, son quienes no se sienten complacidos cuando se encuentran con un buen platillo.
Comer es más que introducir algún alimento en la boca: es toda una experiencia. Desde elegir qué, hasta cuándo, cómo, dónde y con quién; porque no es lo mismo comer con amigos que con tu jefe.
Es por esa razón que uno agradece cuando se encuentra con lugares donde se logran conjuntar todos los elementos necesarios para tener una buena experiencia culinaria. No sólo se trata de restaurantes, o cadenas, de renombre cuya exclusividad es reconocida por muchos; también aquellos lugares únicos, escondidos, le dan sentido a la hora de la comida.
En esta ocasión me referiré a International House of Pancakes, mejor conocida como IHOP; una cadena estadounidense de restaurantes fundada en 1958 en Toluca Lake, California, y que actualmente cuenta con un total de 1, 476 restaurantes distribuidos en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y México.
En nuestro país, son nueve las sucursales que podemos encontrar; tres situadas en la ciudad de México: Paseo de las Palmas, Ciudad Satélite y Wall Trade Center.
Muchas veces hemos escuchado que el desayuno es el alimento más importante del día, pero este lugar se lo toma más que en serio.
Cuenta con un menú capaz de abarcar cualquier comida, pues incluye entradas con tiras de pollo, papas fritas, aros de cebolla; sopas, ensaladas; sandwiches y hamburguesas. Sin dejar a un lado platillos más elaborados como cortes de carne y pescado; así como un menú infantil y de postres, por si queda un hueco en el estómago.
Con este basto menú de comida rápida, disponible para cualquier hora del día; su especialidad son los desayunos, no en balde lleva por nombre Casa Internacional de los Hot Cakes. Y como de la vista nace el amor, no hace falta más que observar la carta para sentirse atraído por la gran variedad de alimentos comúnmente relacionados con la ingesta matutina.
Para muchos, un desayuno sin huevos, no es tal: para ellos la opción es una de las muchas variedades de omelett, que logran esponjarse con un poco de la mezcla del "buttermilk and wheat pancake"; pero también se antoja un pan fracés, un waffle o unas crepas.
Claro, sin dejar a un lado los famosos hot cakes, que le han dado gran fama a estos restaurantes; en cuaquiera de sus variedades como blueberry, fresa - plátano, manzana canela, chocolate o cheesecake, o en el sabor original; lo esponjosos y ricos nadie se los quita.
Para aquellos que no les gusta quedarse con las ganas, existen paquetes que combinan dos o más de estas comidas; pudiendo degustar combinaciones como huevos acompañados de salchichas, tiras de tocino y dos hot cakes.
Si a esto le agregamos una jarra de café y un jugo de naranja, nuestro estómago y paladar quedarán más que satisfechos; y a decir verdad, nuestro bolsillo no se quejará del todo pues los precios no distan mucho de los de un restaurante de este tipo.
Y aunque bastaría con eso para convencer a alguien para ir a un IHOP a desayunar en la próxima oportunidad; debo confesar que soy una comensal muy difícil. No sólo porque me gusta comer y disfrutar un buen platillo, sino porque al mismo tiempo busco algo sano y saludable que no descuide el sabor, y afortunadamente aquí se puede encontrar.
Aunque la mayoría de sus platillos pueden ser una bomba de calorías y grasas saturadas; existen opciones para quienes, como yo, se preocupan por llevar una dieta saludable. Las opciones más recomendables son los omelettes de claras de huevo que van acompañados de una porción de fruta; el plato que incluye claras de huevo, tiras de tocino de pavo y dos hot cakes, o la misma opción con pan tostado.
Lo ideal es saber elegir y entender, que, aunque elijamos una opción "no light", si lo hacemos como una excepción, de vez en cuando, y equilibrando el resto de los alimentos del día, no debemos preocuparnos ni sacrificar una oportunidad como ésta.
En gustos se rompen géneros; pero IHOP es una opción muy acertada para chicos y grandes, amantes o no de los hot cakes. Sin embargo, no todo puede ser perfecto; al haber únicamente tres sucursales, se tiene que llegar con suficiente anticipación, ya que para las diez de la mañana la lista de espera es mucha; especialmente para quienes desean comer en el restaurante y no en la terraza.
Finalmente, las porciones que sirven pueden ser muy grandes; incluso exceder la ingesta recomendada para una persona, o niño promedio; pero, siempre quedará la opción de compartir, y así probar un poco de todo.
Sigamos explorando los sabores que esconden diferentes lugares en esta ciudad; tanto conocidos como desconocidos. Y aunque iniciamos con una cadena norteamericana; no faltarán momentos para volver a posicionar a la comida mexicana en el lugar que merece: entre los primeros.

octubre 09, 2010

BIENVENIDOS

Bienvenidos a Casual y Apasionada, un Blog de María para todo aquel que esté interesado en lo que le interesa, la apasiona o aprisiona.
Éste es un experimento, es un medio para hacer llegar todo aquello que en ocasiones satura mi mente. Siempre he sido de la idea de que nada ni nadie puede detenerte; si no hay por donde, pues búscale.
Es así como surgió este espacio; en primer lugar fue un medio para expresar todo lo que me carcomía, un medio para exorcizar mis demonios; sin embargo, he decidido dar un vuelco y escribir de aquellos temas que de pronto me hacen ruido.
Tengo en las venas el amor y la pasión por escribir; la inquietud y el deseo de investigar aquello que me cause curiosidad, y encontré la mejor carrera para unir ambos amores: el periodismo.
Mi intención no es convertirme en líder de opinión ni en una figura reconocida por los medios, si algún día sucede será un plus; pero, la primera intención es simplemente plasmar y compartir, que lo que escribo no se quede en mi computadora.
¿Por qué casual y apasionada? Simple, porque así es mi realidad: un cúmulo de casualidades que enmarcan la existencia de un ser que, a pesar de todo, siente una intensa pasión por esta vida lo que la ha llevado a aferrarse a ella.
Mi idea es compartir mes a mes algunos textos alrededor de una temática específica, con la intención de que con el tiempo sean más ricos, que evolucionen al mismo tiempo que mi carrera lo hace.
Es un proyecto que me compromete a no dejar de explorar en esa infinidad de temas que tiene la vida, y que en ocasiones no hay quien los haga suyos.
En esta primera entrega decidí abordar el tema de la obesidad, por la importancia que ha tomado en los últimos meses; por ser algo que nos afecta y nos compromete a todos a buscar una vida más saludable.
Gracias por aceptar la invitación a este espacio, y ojalá no sea la última vez que nos encontramos.

María

** nota: Soy María como un homenaje a mi padre, mi más grande crítico, mi mayor desafío, a quién le debo lo que soy.

agosto 31, 2010

Encuentro México-Francia

A principios de semana se llevó a cabo en nuestro país el 2° Encuentro México-Francia, Trastornos de la Conducta Alimentaria y Obesidad, con la intención de discutir y analizar tanto los avances como los desafíos y metas en esta materia.
El discurso oficial del secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, dio a conocer que en nuestro país de 0.3 a 3 por ciento de adolescentes escolares presentan anorexia, bulimia o trastorno de atracón.
Esta cifra es de por sí alarmante, pero lo es más si tomamos en cuenta no sólo la gravedad y las repercusiones de estos padecimientos en la salud tanto física como mental de quienes la padecen, sino también que en el caso de la anorexia y bulimia, las estadísticas indican que con el tratamiento adecuado, 50% de los pacientes se logra recuperar, 30% mejora y en 20% será una enfermedad crónica.
Se reconoce que estas enfermedades son tan preocupantes como cualquier otra, pero son de especial atención por las implicaciones psiquiátricas, y el hecho de que existan foros de este tipo deberían dar algún aliento.
Principalmente si el titular de la Secretaría de Salud anuncia que en febrero de este año se creo el Consejo Nacional para la Prevención y el Control de las Enfermedades Crónicas, cuyas políticas incluyen el desarrollo de un programa nacional para atender este problema.
Se habla sobre la posibilidad de poder atender estos padecimientos en unidades con personal especializado; de desarrollar materiales educativos; difundir un paquete de información para su identificación por parte de profesionales de la salud y capacitación sobre el tema.
Todo suena muy bien, podría pensarse que es un inicio, un paso hacia adelante; pero ¡oh sorpresa!, la decepción llega cuando nos preguntamos dónde están estas dichosas políticas, acaso en las escuelas, en los centros de salud, en la página oficial de dicha Secretaría, que alguien me de una respuesta.
Es preocupante que aunque se mencione no se vean resultados, si este Consejo fue creado en febrero, se ha avanzado; si es el segundo foro, se ha logrado una disminución de los trastornos alimenticios, se han detectado a quienes los padecen. O acaso seguimos con un enfoque meramente enfocado al sobrepeso y la obesidad.
Si los lugares donde se tratarán son llamadas Unidades de Especialidad Médica en Sobrepeso, Obesidad, Riesgo Cardiovascular y Diabetes (UNEMES –SORyD), qué se puede esperar; se puede dar tratamiento a dos enfermedades con tales extremos en un mismo sitio, alguien se habrá preguntado qué impacto psicológico tendrá en los pacientes que sufren de una distorsión de la imagen y una alteración de su idea de belleza convivir con personas cuya enfermedad es el principal temor de anoréxicos y bulímicos.
Y el discurso se vuelve más confuso si hacen hincapié en que el manejo de los trastornos de la conducta alimentaria tiene un impacto positivo en la atención de la obesidad y diabetes, perdón, pero eso sólo aplica cuando hablamos del trastorno de atracón.
Es decir, no podemos quedarnos en las propuestas y políticas de salud, se debe actuar; tomar en cuenta los trastornos alimenticios como algo específico, no como un pretexto para después hablar de la estrategia contra el sobrepeso y la obesidad, porque no es lo mismo.
No es lo mismo porque implican cosas totalmente diferentes, y aunque ambas problemática conllevan daños a la salud que pueden culminar en la muerte, cada una merece su grado de importancia.
No dejemos pasar oportunidades como lo son este foro, el gobierno debe generar una verdadera campaña para combatir la anorexia y la bulimia, porque aunque parezca imposible, en un país con altos índices de obesidad, existen personas con estas enfermedades.
Dénnos la oportunidad de una vida más sana, antes de que seamos parte de ese 20 por ciento que sufren crónicamente del problema, o es necesario que se realice una huelga de hambre para ser escuchados, porque déjenme informarles que muchos llevan meses, incluso años haciéndola.

agosto 28, 2010

Un Giro

Llegó el momento de dar un giro a este espacio. Este blog que comenzó siendo un medio para exponer mi experiencia, con la intención de no ser sólo un número, parte de una cifra denominada "pacientes con trastornos alimenticios".
Éste que sirvió para, de alguna manera, exhocisar mis demonios, ya cumplió con esa parte de un contrato no escrito conmigo misma.
Es el momento de que se vuelva parte de mi nueva vida, una vida que tiene ganas de ser reflexiva, consciente de la realidad que la envuelve, pero sobre todo con el compromiso de siempre de expresar inquietudes y mostrar un poco de lo que mis ojos pueden notar.
Como ya ha sucedido en mis últimas entradas, es momento de acercarme a lo que tanto amo, el periodismo. Porque no es periodista sólo aquel que escribe en un periódico o revista reconocida, el que sale en la televisión, o tiene un programa de radio,y es considerado líder de opinión.
Para mí no existen los líderes de opinión, cada quien debe forjarse su propia opinión de lo que acontece, de lo que vive día a día.
Y lo único que haré será dar cuenta de eso, hablar de temas que a mi sentir son importantes, escribir sobre lo que veo desde mi perspectiva; exponer mis conclusiones y reflexiones, que tal vez, seguramente, muchas veces no coincidirán con el resto.
No busco reproducir lo que se lee en los diarios, o se escucha en los noticieros, pretendo hablar desde mi trinchera, con mis medios, mi estilo, desde la "inmadurez" de mi falta de experiencia.
Habrá temas, tecnicismos, historias que desconozca, pero trataré de cubrir los aspectos más importantes, y espero que con el tiempo y el progreso, esos baches queden superados.
Mi mayor interés es exponerme como un ser humano más, un ciudadano, con las mismas herramientas que todos tenemos, pero una curiosidad y deseo por investigar.
En fin, no sé como resulte esto, pero espero sea de la mejor manera.

agosto 24, 2010

Entre Facebook, Twitter y el mundo real

-Tanto platicamos, pero nunca te he preguntado tu nombre...
-Ah, no te preocupes, así siempre pasa.

¿Cuántas veces no habremos escuchado eso?, llevas días, semanas, hasta meses platicando con alguien y de pronto te das cuenta de que no sabes más allá de lo que has inducido.
Esto es muy común en lugares que frecuentamos lo suficiente para que florezca una relación, pero no tanto para que se consolide una amistad, pocas veces sucede; me refiero a gimnasios, deportivos, clubes sociales, un tienda, un consultorio médico, incluso en ocasiones en el trabajo, creamos identidades a partir de lo que escuchamos, que no son más que temas aislados, sin nombres reales.
Sabemos del hermano, novio, hijo, y hasta jefe de nuestro interlocutor, pero no sabemos más; nos ha dicho que trabaja en determinado sitio, pero a veces ni la profesión sabemos; olvidamos las cosas que nos hacen seres humanos, los sentimientos, las emociones, los deseos.
Es bien sabido que somos seres sociales, tenemos la necesidad de interactuar con otras personas, incluso cuando nos neguemos a ello siempre terminamos haciéndolo; y en esas relaciones hay un cierto aire de misticismo que llama la atención.
¿Cómo es posible que nos llevemos tan bien con personas que son prácticamente extraños?, ¿qué disfrutemos la compañía de quienes no nos conocen, ni conocemos?, ¿qué saludemos y tratemos con cierta familiaridad a aquel que ni su nombre te ha compartido?.
No lo sé, pero es enigmático, encantador. Porque hay quienes creen que para se parte de un algo tienes que contar con un todo, ¿a qué me refiero?.
A que hay quienes creen que para considerar a alguien amigo debes tener su número celular, te debe agregar en el messenger, el facebook, y hasta seguirte en el twitter, pero no es así, para cambiar el mundo de una persona se requiere mucho menos de eso, basta un buenos días, una sonrisa.
Eso me plantea otra cuestión. En este tiempo en el que gran parte de las relaciones se ven respaldadas por las redes sociales, esto nos está haciendo más sociables, o más solitarios.
Hay personas que se comunican únicamente a través del facebook o el twitter y dejan la otra parte.
Entiendo que hoy en día, por diversas cuestiones, es muy difícil compaginar agendas; atreverse a salir a la calle es toda una odisea, entre el tráfico, la inseguridad y el cúmulo de trabajo que tenemos a cuestas, resulta casi imposible, pero tal vez algunas veces valdría la pena.
Debo confesar, que aunque soy parte de las redes sociales, aunque tengo mis cuentas y de vez en cuando las muevo, no soy muy afine. En primer lugar porque no cuento con un dispositivo movil que me permita hacer lo que quiero cuando quiero, pero también porque creo que estar pegada frente a una computadora es menos efectivo que estar cerca.
Llámenme anticuada, pero yo disfruto de salir a tomar un café y platicar horas y horas con las personas que quiero; me gusta escuchar sus voces, ser más personal. Utilizo las redes sociales para entererarme en qué andan y comprobar que están bien, pero en definitiva los prefiero de carne y hueso.
Porque conformarme con lo que leo a través de la pantalla sería como vivir de conjeturas, como perder a alguien y conformarte con los recuerdos.
Viéndolo así, prefiero esas relaciones extrañas y esporádicas con seres humanos que se van y regresan, con extraños que se vuelven conocidos por algunos meses hasta que la vida nos separa, porque eso me recuerda que estoy viva, y hay muchas voces por escuchar, mucho calor humano por sentir.

agosto 22, 2010

Mi Amor al Periodismo

Gabriel García Márquez dijo que el periodismo es el mejor oficio del mundo, para algunos podrá serlo, para otros no tanto.



Para mí lo es, y no se requiere de un título universitario para serlo; periodista no es el que tiene un lugar reconocido en un periódico, una televisora o una estación de radio. Periodista es el que se apasiona con lo que pasa en el mundo, en su país, en su comunidad, en su familia; aquel que a partir de sus medios hace notar lo que él ve, siempre con la verdad por delante.



Habrá quienes no coincidan con mi postura, sobre todo aquellos que se dedican profesionalmente a esto, pero si el periodismo no pudiera ser ejercido por cualquiera, no sería un oficio tan noble como flexible.



Pero no confundamos periodismo con chisme, aquel que se la pasa viendo el defecto del otro, sus errores y su vida, para difundirla y generar un mal no es periodista, es chismoso; no es curioso, es metiche.



Periodista es el que da a conocer la información en busca de respuestas, de promover algo, de hacer del dominio público aquello que traerá repercusiones positivas no únicamente a su persona, sino a la sociedad, o al menos a un sector importante de ella.



Elegí el periodismo por estas razones, y aunque no soy muy afine con lo que refiere al lado político, estar informado es parte esencial del ser humano.



Ser periodista te da la posibilidad de conocer sobre muchos temas, y adentrarte en aquellos que te resunten tan interesantes como importantes; mostrarle al mundo una parte de lo que hay afuera, de lo que muchas veces ignoramos.



Es por esa razón que decidí enfocarme en las cosas cotidianas, y no porque quiera evadir la realidad política, esa siempre estará presente, y la cosquillita por estar informado también, sino porque creo que esta realidad nos obliga también a voltear los ojos hacia aquellos temas que nos den esperanzas, un motivo para sonreír.



Ser reconocida, ganar un premio no es mi interés ni mi mayor objetivo; mi deseo es ser leída, y que aquellos que me leen no se apasionen por mis textos, sino por los temas que inspiraron su creación.



Quiero escribir para mostrarle al menos a una persona lo mucho o poco que mis ojos alcanzan a ver, para que salga y lo busque, asiente o debata lo que mi pluma le dijo.



Amo el periodismo como amo la vida, tanto como amo mi país y el inmenso mundo de posibilidades y bellos momentos que hay en él.